Cien crujidos.

En mi entrada número cien al blog, distinguiré tres puntos:

El primero.

Puede que aunque sea la entrada cien del blog no sea la mejor ni de las mejores, pero al menos quiero dejar patente una cosa en este primer punto. Y es que aunque a veces pueda resultar fácil tener un blog y escribir cualquier cosa que se te venga a la cabeza, asi porque sí, no lo es. Requiere desde mi punto de vista, cuidar las formas y el contenido de una forma especial, de tal modo que los demás puedan acercarse lo más posible a lo que tú intentas comunicar por medio de aqui. Hacer despertar aunque sea por una milésima de segundo la mente del que lo lee, no es en ningún caso tarea fácil para ninguna persona que dedique parte de su tiempo a escribir en algún canal público.
Biene es cierto, que yo ni soy escritora de letra, ni periodista ni nada que se le parezca, simplemente me conformo con despertar el interés de los que me leen más o menos diariamente. Para mi eso ya se merece el esfuerzo de dedicar mi tiempo a esto.

Segundo.

Desear. Desear, querer algo con menor o mayor intensidad. Desear unos zapatos preciosos, un beso, un libro, una beca, sonreír…

Es posible que no sea tanto el dinero como el deseo, lo que mueve el mundo. El deseo económico, el sexual o el deseo de ser feliz con lo que uno hace.
En el fondo, todos confluyen en uno: el de llegar a un objetivo que nos lleve un paso más allá, que nos acerque un poco más a la realización con nosotros mismos.
Esto, confunde cuando muchos lo llaman “ser feliz”. Ser feliz no va tan ligado a tener una casa perfecta, con una familia perfecta y un coche perfecto, porque el mundo es imperfecto por defecto y nosotros que somos iguales debemos contrarrestar esas imperfecciones con precisiones sobre ellas. Apreciar las pequeñas cosas por encima de las grandes para convertirlas en detalles mayúsculos. Alimentar la superación.
El deseo se ve fuertemente implicado aqui, cuando hablamos de realizarnos como personas y poder llegar a un fin de plenitud personal y seguir adelante. Puede que a veces, el ansia de llegar a lo que queremos se lleve por delante ciertas cosas (amistades que probablemente no lo sean del todo, compañeros, lágrimas, sonrisas, estornudos…), que suponen el precio de ellos (y digo precio por no decir consecuencia directa), que pagas por llegar a donde quieres estar de veras.

Yo diría que para llegar a conseguir algo, primero has de fijarlo como centro, observarlo una y otra vez y marcar un tope para conseguirlo. Cuando veas que traspasas cada tope que intentas poner para resolver u olvidarte de ello, es ahí cuando verdaderamente te das cuenta de lo que deseas. He aqui un consejo: Lucha hasta la saciedad, agota todo tus recursos, agudiza el ingenio hasta lo insospechado, recuerda lo bueno como aliciente y lo malo como límite de acción, pero por encima de todo no desistas ante los grises.
Porque en realidad las circunstancias o los momentos por los que pasas a través de los deseos de tu vida, no son más que tonalidades de grises, nunca llegan a ser negros del todo. El negro no existe, no es más que un fantasma que transita nuestras mentes de cuando en cuando buscando que las luces de la razón sufran un cortocircuito.

La realización, la felicidad, el culmen vital, como lo queráis llamar, no es rosa, sino blanco. Neutro y limpio de todo lo que no pinte con la misma paleta tus experiencias. Como diría un amigo, “pinta siempre con luz”.

Gracias a los pocos que dejáis parte de vuestro tiempo en leer mis estallidos neuronales de líneas o parrafadas biblicas, y a mi cabeza por seguir dejando que se produzcan de vez en cuando para poder seguir incordiando el mundo blogger.

Tercero.

Esto si es importante para mi y lo sabes, hasta mi mano lo dice, por eso:
en los hierros que separan la caída más brutal siguen las dos iniciales que escribimos con compás, ahí están.

Música del post:

Florence + The Machine – Dog Days Are Over
Florence + The Machine – Rabbit Heart (Raise It Up)
Florence + The Machine – I’m Not Calling You A Liar
Florence + The Machine – Howl
Florence + The Machine – Drumming Song
Florence + The Machine – Cosmic Love
Florence + The Machine – Blinding
Metric – The Police And The Private
Love of Lesbian – Alli donde soliamos gritar



Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Sin categoría

2 Respuestas a “Cien crujidos.

  1. Me encanta. Y todo lo que pueda decir se queda corto.Es una suerte, al menos para mí, poder leerte.Mua!

  2. Sólo quería destacar la imposibilidad, al menos para mí, humilde gilipollas, de distinguir las cosas grandes de las pequeñas. Creo que somos mentiras. Mosquitos atraídos por la luz, que van, prueban y regresan heridos hasta encontrar una bombilla apagada sobre la que descansar.Bonita entrada. Un beso.

Vomita aqui:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s