I

 

Alicientes al lado y como contrapunto de una tableta de chocolate que ya no existe:

Una parada de taxi expectante a que regrese el mismo cliente cada día a la misma hora. Sin embargo, éste nunca aparece. Espera a que pasen los minutos prudentes para establecer una partida digna. Lo que no sabe es que siempre hay alguien mirando que sea capaz de recordarle la debilidad del momento.

No existe un recetario que te enseñe a cocinar exactamente cómo debes afrontar cada situación preliminar a cualquier otra. Cosa que debería ser de agradecer teniendo en cuenta que se presta la posibilidad de poder ejercer una variabilidad en función de nuestras acciones aplicadas al resultado. Definitivamente, no hay ningún guión a seguir cuando se trata de salir de una situación incómoda. Dommage…

Del mismo modo que tampoco lo hay para saber cuando debes terminar una conversación que no quieres acabar. Chance…

Queda invertir minutos por la causa. Una buena causa. Salida de los agobios del medio próximo a nuestras cabezas, raras a veces… Como las flores de Christina.

 

Christina Rosenvinge – La noche del incendio

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